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Parcial de pie en silicona

Parcial de pie en silicona
Pilar J.
Me llamo Pilar y tengo 16, casi 17 años. En el embarazo de mi madre pasaron diferentes complicaciones que dieron como resultado, entre otras cosas, la falta de desarrollo en mi pie derecho; prácticamente no lo tengo. Nací en Venezuela y desde que tengo uso de razón he estado llevando prótesis debido a que son esenciales para mi y para poder realizar una vida corriente. Sin embargo, hay dos prótesis que me gustaría destacar gracias al buen efecto que han causado en mí y estas son las dos últimas que me he hecho en la ortopedia Viladomat, ambas prótesis son realmente diferentes a lo que solía llevar de más pequeña: mis anteriores prótesis estaban hecha de un material más robusto e incómodo que estas últimas, además, limitaban mucho mi movimiento por lo que cuando hacía actividades físicas (sobre todo bailar que es lo que he pasado la mayor parte de mi vida haciendo), me lo complicaban un poco más de la cuenta.
 
Sinceramente he sentido un cambio considerable estos dos años con las nuevas prótesis de silicona, no solamente me han permitido hacer cualquier actividad física con más facilidad, sino que ahora no tengo algunos problemas que antes me perseguían en mi vida diaria. Por ejemplo, cada vez que iba a comprar ropa tenía que tener mucho cuidado a la hora de probarme los pantalones, ya que muchos de ellos no podían cubrir la prótesis porque eran demasiado estrechos y no se podían bajar y podían romperse. Otro problema llegaba a la hora de comprar zapatos, era prácticamente imposible encontrar zapatos que se pudiesen adaptar a mis prótesis, ahora los encuentro más fácilmente. Sé que a primera vista no parecen problemas mayores, sin embargo cuando se viven es diferente. A veces, simplemente me daba por vencida y decidía arreglar mis pantalones por mi cuenta y utilizar los zapatos más tiempo de lo que marcaba su vida útil. Entre otros males menores que me producían las prótesis anteriores están, por ejemplo, la aparición de ampollas o irritación de la piel debido al roce del material con mi piel. Admito que probé diversas cremas pero, al estar tantas horas seguidas con las prótesis sin poder quitarmelas, no daban el efecto deseado.
 
Para concluir, quiero aclarar que la poca información que sé sobre prótesis es la que he obtenido con la experiencia de los años llevándolas y lo único que tengo claro es que, de todos los experimentos que se han podido realizar con mi caso (que es un poco complicado puesto que no soy ninguna amputación) el que más me ha gustado hasta ahora es el silicon, sobre todo la última prótesis que me fabricaron, ya que lleva consigo una cremallera que hace más fácil su manipulación. Estoy muy agradecida con esta ortopedia y con Rocío más que nadie, siempre me ha tratado muy bien y siento que todos las ideas que ella propone son siempre las más adecuadas. Siempre estaré muy agradecida con ellos y espero poder hacer más prótesis en este centro.

Pilar