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Cómo protetizar una malformación congénita

La protetización temprana en edad pediátrica es muy importante, la extremidad superior y con un diagnóstico prenatal, la protetización se debe realizar aproximadamente a los dos meses de vida con una prótesis estética, pero al mismo tiempo funcional de apoyo ya que le proporcionara una correcta integración al esquema corporal facilitándole muchas actividades de su vida diaria tales como el gateo, el volteo y la propia estabilidad del tronco. Esta se sustituirá en función de su crecimiento.

A los dos años de edad aproximadamente la prótesis cosmética se sustituirá por la prótesis mioeléctrica con capacidad de pinza, consta de un encaje donde están incorporados los electrodos por medio de la cuales se mueve la prótesis y se ajustan al muñón, los cambios de encaje y sus componentes se realizarán en función del crecimiento del niño, aproximadamente cada seis-doce meses. El resto de las componentes como la mano i todo el sistema electrónico su durabilidad y uso es de unos dos años aproximadamente.

La finalidad de la protetización precoz es la de proporcionar al niño una buena estabilidad, así como la ayuda a la sedestación, al volteo, a integrar la longitud y el peso de la prótesis en su esquema corporal. Los cambios de encaje y ajuste del mismo son fundamentales para la correcta funcionalidad de la prótesis y que garantizan el éxito, ya que una mala adaptación conlleva al poco uso y al abandono de la misma, por ello se deben hacer las revisiones periódicas cada tres-cuatro meses para valorar el ajuste del encaje, así como el estado de sus componentes.

¿Los familiares, como hacer un buen seguimiento en el día a día?
Si el niño es pequeño y todavía no es capaz de comunicar las alteraciones que pueda sufrir el muñón, comprobar que no tenga rozaduras, rojeces, presiones excesivas del encaje, que se le caiga, que no se llegue a colocar bien etc. si esto llega a suceder debe acudir a su protésico Hay que ser muy cuidadoso con la higiene. El encaje se debe limpiar diariamente con una toallita o paño impregnada en una solución de alcohol, y el muñón, después de su higiene diaria, será necesario el cuidado con crema hidratante.
El niño no necesitara de ningún apoyo más que el de seguir su día a día con toda normalidad, y si insistir en la constancia sobre su utilización ya que si no podría provocar el rechazo. Solo en casos excepcionales y o en protetización en edad adolescente será necesario la acción de un terapeuta.
Su utilización diaria debería de ser de unas 8 horas diarias aproximadamente y sin ninguna molestia que pudiera producir la prótesis, un tiempo muy inferior a este podría ser causa de una mala adaptación de la misma, teniendo que evaluar los ajustes necesarios del encaje para que su utilización sea eficaz, cómoda y funcional.

Familia y entorno social
Es fundamental la colaboración de la familia en la integración de la prótesis y más si cabe en los niños. La actitud y comportamiento del entorno familiar del niño influirán de manera significativa sobre su conducta y aceptación de la prótesis, viviéndolo con total normalidad o por el contrario y con el paso del tiempo pueden surgir problemas de aceptación de la malformación – amputación.